12 de octubre: ¿qué celebramos?

12 de octubre: ¿qué celebramos?

Tradicionalmente distintos países implicados en los procesos de conquista y colonización españoles han celebrado el día de la raza,  del descubrimiento, del panamericanismo, de la etnicidad. El 12 de octubre fue nombrado y renombrado a lo largo del tiempo bajo denominaciones que obedecen a distintos marcos político-históricos. El actual Día de la Diversidad Cultural Americana tiene antecedentes en construcciones y miradas que a veces conviven.

La geopolítica del 12 de octubre

En 1917, el gobierno de Hipólito Irigoyen instauró en Argentina el Día de la Raza, en adhesión al homenaje hispano que celebraba la ‘raza española’. Esa denominación y ese momento de la historia respondían a un paradigma eurocentrista, reproducido y legitimado por la escuela, que concebía el continente americano como descubrimiento europeo. Además, prevalecía la noción de racismo que fundaba sus bases sobre diferencias biológicas.

En 1994, luego de la reforma constitucional, el estado argentino reconoce la preexistencia de los pueblos indígenas a la llegada de Cristóbal Colón, en el seno de un paradigma multicultural emergente.  En esta década, con motivo de la celebración de los 500 años del desembarco español a este continente, los festejos se cruzaron con voces que demandaban visibilizar la historia de los oprimidos. La denominación de la efeméride va cambiando de “descubrimiento de América” a un proceso entendido como “encuentro de dos mundos”.  

Las luchas y reclamos de comunidades indígenas organizadas dio sus frutos también en 2006, cuando a partir de la Ley de Educación Nacional 26.206, el sistema educativo se posiciona en un paradigma intercultural- bilingüe que no solo reconoce la diversidad cultural americana, sino que la celebra y hace parte de la historia y del Estado. Esta política educativa se constituyó en antecedente clave para que, finalmente, en 2010, bajo el decreto 1584, el gobierno nacional renombrara el 12 de octubre como el Día de la Diversidad Cultural Americana. Con esto, el estado nacional promueve un nuevo sentido a los procesos histórico-culturales que dieron lugar a este día, en el marco de un paradigma intercultural que pone a los pueblos originarios en el centro de la escena.

La otra cara

La historia construye relatos y sentidos a partir de la interelación de los hechos que selecciona. La memoria se construye sobre lo que se recuerda, lo que se olvida y lo que se silencia. La palabra cuenta algunos hechos y calla otros. Como lo advierte la célebre frase: “la historia la cuentan los vencedores”.

Arturo Vega, Profesor de Historia y docente en el Instituto Superior de Formación Docente de la Escuela Normal Superior General San Martín de San Juan, explica que “es importante entender que el 12 de octubre fue una empresa de conquista europea que produce en estas tierras nuevas relaciones de dominación, imposición y división del trabajo necesarias en la relación metrópoli-colonia”.

Esta empresa europea fundó su expansión sobre la extracción sistemática de metales en nuestras tierras continentales, el trabajo forzado de los indígenas y posteriormente la mano de obra africana traida para su esclavitud.

Este sistema de conquista y dominación sentó sus bases sobre la división racial negro/blanco, y con ello legitimó las relaciones de poder entre el bárbaro y el civilizado, o el dominado y el dominante. Esta dicotomía se sustenta en diferencias biológicas que simplifican los procesos de conquista de tierras y aculturación de los indígenas. Ahora bien, es importante no racializar estos procesos y dejar de “presentar a los pueblos originarios como sociedades simples, homogéneas y estáticas”, añade Vega.

Aníbal Quijano, sociólogo peruano, explica que la noción de raza nace a partir de los procesos de conquista de América. Previo a ello, no hay antecedentes del concepto y cuenta que:

históricamente, eso significó una nueva manera de legitimar las ya antiguas ideas y prácticas de relaciones de superioridad/inferioridad entre dominados y dominantes. Desde entonces ha demostrado ser el más eficaz y perdurable instrumento de dominación social universal, pues de él pasó a depender el inter-sexual o de género: los pueblos conquistados y dominados fueron situados en una posición natural de inferioridad y, en consecuencia, sus rasgos fenotípicos, así como sus descubrimientos mentales y culturales (Quijano, 2000).

La efeméride en San Juan

La escuela como instancia de reproducción, construcción y deconstrucción es parte de la sociedad, de sus cambios y sus contradicciones. En San Juan, mientras por un lado la provincia se hace eco del giro decolonial marcado en 2010 por la Nación al renombrar esta fecha, las efemérides escolares continúan festejando el 13 de junio la fundación de San Juan.

Este caso particular es ejemplo de que la mirada colonial sigue vigente, fundamentalmente en el sistema educativo. Sobre esto, Arturo Vega agrega: “todo lo que se ha avanzado con diferentes resultados en el Día de la Diversidad entra en contradicción con el Día de la Fundación de San Juan, en el que persisten los enfoques eurocéntricos, y con prácticas que reafirman los estereotipos sobre vestimenta, objetos y rasgos físicos”.

La socióloga sanjuanina e investigadora de la Universidad Nacional de San Juan, Mónica Chacoma, advierte que “en Argentina hay una fuerte pedagogía de la des-memoria, porque siempre ha mirado a Europa, y no hace mucho que busca latinoamericanizarse”.

Asimismo es común escuchar en contextos de clase “pásame el lápiz color piel”, que refiere una piel clara, como si no hubiese otros tonos ni otras pieles. En relación a esto último, la socióloga destaca la introducción del término mestizaje en los relatos, y advierte una intención de querer atenuar el tono de piel, un no aceptar completamente el origen, la etnia. “Al término mestizaje hay que dejarlo atrás y comenzar a hablar de personas marrones. Esto no es ser racista, es ponerle nombre a las cosas, a las personas, a los procesos”.

Este poder colonial aún vigente se muestra también en frases como “trabajé como negro”, “portate bien que pareces un indio” o en las clasificaciones sociales del trabajo: en negro/ en blanco.

De celebrar la raza a conmemorar la diversidad

El 12 de octubre puede ser –y de hecho lo ha sido- construido con diferentes sentidos; algunos esconden relaciones de poder perpetuadas en el tiempo, como legado colonial.

Reconocer y conmemorar la diversidad étnico cultural implica alejarnos de la noción de raza, porque  la construcción de identidades raciales es un instrumento de clasificación social para la división del trabajo.

Hoy conmemorar  la diversidad cultural supone mirar desde una perspectiva de derechos a quienes fueron sometidos a causa de su origen, cultura o color de piel. Se trata no sólo de tolerar o incluso respetar lo distinto.Se trata de entender y transformar las condiciones que mantienen la desigualdad, racialización, discriminación, inferiorización de personas, saberes, prácticas. Es trabajar para promover y garantizar sociedades justas, igualitarias y plurales.

En palabras de Arturo Vega, “no hay nada que festejar”.

La imagen destacada de esta nota es una obra del artista sanjuanino Lucas Sepúlveda. Esta obra forma parte de una serie de murales del Espacio de la Cultura Ancestral Koaxa Utu ubicado en Avenida Libertador y Belgrano. Las pinturas cuentan la historia del Pueblo Nación Warpe. Reivindican a Iligüe Quiroga, quien formó parte de la reforma de la Constitución de 1994, donde la identidad Warpe quedó reconocida; y a Martina Chapanay y Santos Guayama por defender las tierras y ser creadores de la Revolución Lagunera.

2 comentarios en «12 de octubre: ¿qué celebramos?»

  1. Hermosos los fines explicados de esta conmemoración!! Felicitaciones!!! Ojalá seamos respetuosos realmente 👏🏻👏🏻👏🏻

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