Ley de talles en San Juan: ¿qué falta para su implementación?

Ley de talles en San Juan: ¿qué falta para su implementación?

En Argentina, tenemos una Ley de Talles desde el mes de noviembre de 2019. Sin embargo, conseguir talles de ropa variados sigue pareciendo una misión imposible. ¿Qué falta? ¿Cuáles son las consecuencias del actual sistema de talles?

El recorrido de la ley

La necesidad de una Ley de Talles surge de una problemática que aún identificamos: la falta de talles en los locales de indumentaria. Luego de un largo camino de militancia y lucha colectiva de diversos grupos sociales -conformados mayoritariamente por mujeres-, el 21 de noviembre de 2019 la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de Sistema Único Normalizado de Identificación de Talles de Indumentaria (SUNITI), Ley 27521.

Casi un año y siete meses después, el 9 de junio de 2021, se publicó en el Boletín Oficial el decreto presidencial que reglamentaba esta normativa. 

La ley establece la realización de un Estudio Antropométrico Argentino (EAAr) para obtener las medidas corporales de la población de nuestro país con el objetivo de realizar un sistema único de talles que se respete a lo largo y a lo ancho de la Argentina. Este estudio, que se llevó a cabo por regiones, tuvo lugar en San Juan desde el 18 de octubre hasta el 5 de noviembre del año 2021, en el Centro Cívico. 

Nuestras medidas vs. lo que ofrece el mercado

Este año, finalmente el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) dio a conocer los resultados del estudio que midió los cuerpos argentinos. Según el 3º artículo de la ley, el EEAr debía recopilar datos con confiabilidad estadística y proporcionar una distribución de frecuencias para definir tallas en cada grupo de edad, género y región del país.

Según Infobae, de las personas medidas, 63,5% fueron mujeres y 36,5% hombres. El estudio incluyó una gran variedad de edades, predominando los grupos de 20 a 49 años, que representaron el 70% de la muestra total. 

Yanina Ruarte, docente y diseñadora industrial especializada en diseño de indumentaria, señala: “Durante mi formación estudié libros de antropometría basados en medidas antiguas, europeas o norteamericanas. Libros que datan de 1980, 1990. Este estudio es sumamente importante porque no solo facilita una tabla de talles para el diseño y la comercialización de indumentaria, también aporta al diseño industrial de todo tipo de mobiliario. Sabemos que tenemos una mezcla de etnias y que esa mixtura genera una tabla especial de medidas, distinta a las referencias de otros continentes. A través del EAAr, comenzamos a ver las medidas reales que estamos portando como sudamericanos”. 

Además, Ruarte afirmó: “la ropa no solo cubre la necesidad de estar protegido de las inclemencias climáticas, sino también es un modo de comunicarse con el otro. Elegir cómo vestirse genera identidad. 

“Nos expresamos a través de la vestimenta, -lo cual es importantísimo para el desarrollo de cualquier persona- y acceder a eso es un derecho fundamental”. Yanina Ruarte

Sacrificar la salud en pos de la delgadez

Desde 2012, la ONG AnyBody Argentina realiza anualmente una encuesta nacional de talles. Su objetivo: darle a la población argentina la posibilidad de expresarse sobre las problemáticas a las que tienen que enfrentarse al momento de comprar ropa. La edición 2024 de dicha encuesta arrojó varios datos, cuanto menos, alarmantes: de 2760 personas, el 5,3% manifestó modificar sus conductas alimenticias al no encontrar indumentaria que se adapte a sus cuerpos.

Laura Vega, activista sanjuanina y modelo plus size, asegura que el incumplimiento de la ley provoca que una persona que no consigue ropa adecuada, quiera entrar en los talles que sí encuentra. “Entonces el mensaje es: la ropa no te entra a vos, vos tenés que cambiar tu cuerpo para entrar en la ropa”. 

El 44,2% de las personas que afirmaron tener problemas para conseguir ropa de su talle, contestaron que cuestionan su cuerpo o realizan alguna conducta de riesgo para su salud.

Esto es extremadamente preocupante, más no sorprendente, ya que según datos de la Asociación de Lucha contra la Bulimia y la Anorexia (ALUBA), entre un 10% y un 15% de la 

población argentina sufre de algún trastorno alimentario. Por otra parte, un informe de la Fundación La Casita, un centro especializado en Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA), muestra que Argentina es el segundo país que tiene mayor cantidad de casos, después de Japón. Los TCA tienen la tasa de mortalidad más alta de cualquier trastorno de salud mental.

La experiencia de una diseñadora sanjuanina

Tania Viglione, diseñadora de indumentaria, modelista y emprendedora, señala el lado B de producir -obligatoriamente- en serie, en varios talles: “Las grandes empresas que tienen más espalda se lo pueden permitir. Pero para una emprendedora como yo, es muy costoso. Yo suelo tener algunos básicos -que sé que se venden- en varios talles, pero de todas maneras siempre ofrezco la posibilidad de hacer la prenda a medida”.

En ocasiones, al momento de comprar ropa de medidas grandes se observa una diferencia de precios entre los talles más pequeños y los doble o triple XL, lo que resulta injusto y discriminatorio. Viglione sostiene: “Al momento de pensar los precios, me parece que hay que sacar un promedio entre el costo de elaboración de las prendas más grandes y las más chicas. Un intermedio que posibilite que sea el mismo importe para todas. En mi caso, hago eso. No cobro más caros los talles grandes.”

Lo que falta

Con los datos recolectados en el estudio antropométrico, se diseñará una tabla de talles de acuerdo a las medidas reales de los argentinos y las argentinas. Cumplir con la misma será una obligación para quienes fabriquen y/o comercialicen indumentaria. 

El ente regulador de esta aplicación es el INTI, pero, como varias instituciones, está sufriendo problemas en su sostenimiento económico. Sin ir más lejos, en 2024 se dio una noticia lamentable para la ley de talles. En enero de ese año, Pablo Lavigne, el Secretario de Comercio de la Nación, publicó en el boletín oficial que hay una intención de derogar, entre otras, esta ley que es una demanda de la sociedad -y tiene que ver directamente con la salud- para darle impulso al mercado. Ruarte afirma: “la intención de derogar la ley es una noticia que marca un retroceso en todo lo logrado.”

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Foto de portada: Obra de Alicia Besada. Imagen recuperada de https://culturainquieta.com/arte/pintura/alicia-besada-plasma-en-sus-pinturas-la-belleza-infinita-de-los-cuerpos-femeninos/

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